LONGEVA A BASE DE SUSHI

Posted by admin on mayo 18th, 2013
A caballo entre tres siglos, la japonesa Misao Okawa nació a finales del XIX, vivió todo el XX y ahora hace historia en el XXI. El próximo martes cumplirá 115 años y acaba de recibir, por adelantado, un regalo muy especial: un diploma del Libro Guinness de los Récords que acredita que nos encontramos ante la mujer más anciana del mundo.

Hija de un fabricante de quimonos, vino al mundo el 5 de marzo de 1898, cuando el imperio nipón despuntaba en Asia y España perdía sus últimas colonias en Filipinas. De la misma quinta de Federico García Lorca. No fue mal año. En 1919, nada más terminar la Primera Guerra Mundial, se casó y tuvo tres hijos, dos de los cuales gozan de buena salud con más de 90 años. La familia también sufrió la derrota nipona en la Segunda Guerra Mundial y en la década de los 60 y 70 disfrutó del «milagro económico» que ha convertido a su país en una potencia puntera en el sector de la alta tecnología. Es un mundo que no tiene secretos para Japón y le ha permitido sortear, con más o menos fortuna, las crisis económicas que le ha tocado afrontar.

El bienestar económico va parejo a la salud de los propios ciudadanos, que en muchos casos alcanzan edades de proporciones bíblicas. Con 50.000 personas que han rebasado el siglo de edad, Japón es la nación con mayor esperanza de vida, seguida de España. Junto a la ya famosa Misao Okawa, agasajada por el Libro Guinness de los Récords, el hombre más viejo de la Tierra es otro japonés de 115 años llamado Jiroemon Kimura.

Para la abuela del mundo, que jamás ha sufrido una enfermedad grave, el secreto de la longevidad es la dieta nipona, que se basa fundamentalmente en el sushi, la verdura y la soja. Con poca carne roja y abundante pescado crudo, rico en oligoelementos y bajo en grasas, los japoneses consumen un 25% menos de calorías que los americanos y, por lo tanto, cuidan más su organismo. Entre ellos, los que se llevan la palma son los habitantes de la isla de Okinawa, donde las mujeres viven una media de 86 años gracias a una alimentación que se restringe en su mayor parte al arroz, los vegetales y la soja.

Para celebrar su título en la residencia de mayores de Osaka donde vive desde hace tiempo, Misao Okawa no dudó en darse un homenaje de su plato favorito: el delicioso sushi de caballa tan popular en Japón. Aunque la longevidad nipona no radica exclusivamente en el pescado, cada día más contaminado por el plomo que se concentra en los mares y que absorben las especies mayores como el atún y el salmón. Según recientes estudios, la propia genética es el mejor aliado de los japoneses, ya que se muestran más resistentes al envejecimiento y menos proclives a padecer algunas enfermedades comunes en Occidente.

Una ventaja que para el ministro de Finanzas, Taro Aso, no es más que un lastre, ya que dispara los gastos sanitarios. Por eso se le escapó hace poco la barbaridad de que «los ancianos deberían darse prisa en morir». Haciendo oídos sordos, Misao Okawa dice que se encuentra «bastante bien» y se dispone a celebrar su 115 cumpleaños. Pese a quien le pese.

fuente: http://www.lasprovincias.es/20130301/comunitatvalenciana/valencia/china-vieja-come-201303010351.html

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